domingo, 24 de enero de 2010

Jaga Jazzist - One-Armed Bandit


A distancia de cinco años desde que publicara su último álbum de estudio, el colectivo noruego Jaga Jazzist acaba de regresar con otro largo de antología a cuestas. One-Armed Bandit es la ópera por medio de la cual Jaga Jazzist pretende dar nuevas y múltiples formas a todas las bondades ya exhibidas en What we must, de modo que más conviene volcarse de lleno a su exploración...
Como bien es sabido, los de Jaga Jazzist traen desde sus principios la costumbre de mostrar nuevas aristas cada vez que sacan a la calle un trabajo, razón por la cual, ya con quince años de andadura, es de creer que aún no han perdido la maña, pues su nueva entrega no es la excepción. A este respeto, meses atrás el propio Lars Horntveth –uno de los cabezas de la formación– había referido que One-Armed Bandit habría de mostrarse como si de un cruce entre Richard Wagner y Fela Cuti se tratara, dicho lo cual, no pocos empezaron a extraviarse aspirando a dilucidar cómo podría sonar semejante enlace sin precedentes en los anales de la música.
A diferencia de What we must, en One-Armed Bandit se advierte un marcado alejamiento del post-rock que tan bien había exhibido aquél, y esto se deja ver en el hecho de que las guitarras ya no se presentan en un primer plano sino que se racionalizan en pequeñas apariciones efectivitas a lo largo de todo el álbum, dando así lugar a que el apartado académico adquiera mayor relevancia. Y es que, si bien tanto el trasfondo jazzístico con base en las dos baterías sincrónicas y las exquisitas orquestaciones siguen omnipresentes lo mismo que antes, vale aclarar que éstas últimas han sido llevadas a su máxima expresión, y de manera tal, que por momentos semejan ganarse todo el protagonismo. No obstante, de lo dicho se desprende que a priori no se evidencian cambios significativos en lo tocante a las estructuras de las composiciones, y en consecuencia conviene preguntarse: ¿a qué se refería puntualmente el artista al hablar de un cruce entre Wagner y Cuti?
Lars Horntveth no intentó darse traza de hombre grandilocuente o simplemente interesante con su frase, sino que puso a contraluz el meollo de la cuestión de forma clara y concisa. Jaga Jazzist ha recogido el dramatismo wagneriano y la exuberancia rítmica de Cuti en un mismo álbum, asentando todo ello bajo su propia impronta vanguardista. Las inmensas orquestaciones, que las más de las veces se antojan retro por el estilo de las bandas sonaras de viejas películas policiales, dan cuenta de un dramatismo rico en matices y contrapuntos de toda idiosincrasia; las secciones rítmicas, pletóricas de jazz y funk, se antojan trepidantes lo mismo que aquellas que deparara Fela Cuti, y el resto se desdobla por sí solo con la adición de los variados destellos ofrecidos por los sintetizadores y otros toques correspondientes a las programaciones electrónicas que de ordinario suelen ultimar las obras de Jaga Jazzist. De este modo, conjugando su personal visión con la inspiración brindada por los inmortales Wagner y Cuti, esta suerte de big band contemporánea ha actuado como sinergia entre sonidos en principio inconexos, los cuales sólo a partir de sus diestras manos se devinieron en forma de una nueva y única representación. Por medio de este sutil giro de tuerca, los noruegos ponen de manifiesto una vez más la razón por la cual el proyecto que llevan adelante hace quince años todavía es considerado uno de los más reveladores de los últimos tiempos, pues los años pasan y Jaga Jazzist sigue entregando material fresco como si en verdad su fuente de inspiración fuese inagotable. En definitiva, dejando ya de lado mis retraídos intentos de exaltar lo que por naturaleza ha de sobresalir por sí mismo, sólo resta decir que, desde el vamos, One-Armed Bandit debería contarse dentro de los discos más maravillosos de este 2010, incluso más allá de las siempre inadecuadas etiquetas y la perpetua disparidad de gustos…
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sábado, 23 de enero de 2010

The Album Leaf - A Chorus of Storytellers


Nada más arrancar este 2010 se estuvo filtrando en la red el quinto largo de The Album Leaf, que no es otro que el celebrado proyecto unipersonal del multiinstrumentista yanqui Jimmy LaValle. Titulado A Chorus of Storytellers, el nuevo disco de Jimmy es el trabajo de tres arduos años, los cuales incluso fueron fraccionados en diversas etapas de gestación que a su vez tuvieron lugar en distintos puntos del globo. Y en vistas del gran empeño puesto en este álbum, entra en razón aclarar que ello se debe a que este año The Album Leaf se encuentra arribando a su primera década de andadura, razón por la cual desde tiempo atrás Jimmy venía urdiendo la trama de un larga duración que, llegado el momento de presentarlo, habría de estar a la altura de los acontecimientos.
En principio, Jimmy empezó a delinear todo por propia cuenta, bajo el mismo modus operandi del cual se ha resultado la totalidad de su discografía como The Album Leaf. No obstante, a la postre el artista citó a otros músicos de la escena indie norteamericana con ánimos de continuar trabajando en su empresa, de suerte que, por vez primera, estaríamos ante un álbum de The Album Leaf confeccionado por una banda propiamente dicha. Pero la cosa no acabó ahí, pues una vez el material hubo adquirido forma, los responsables de él se trasladaron a Islandia, donde con ánimos de echar una mano en los arreglos finales se encontraba esperándolos nada más ni nada menos que Birgir Jón Birgisson, es decir, el hombre que ha estado tras encomiables proyectos tales como Sigur Rós, Mugison, Amiina y tantos otros.
Con arreglo a lo apuntado, es ahora posible comprender cómo es que The Album Leaf dio con un álbum tan singular en belleza y profundo en emociones... Y es que si bien A Chorus of Storytellers puede ostentar las mismas características que siempre han descollado en la música de Jimmy, es claro también que en él se percibe cierto cariz de bagaje islandés, cosa que no puede menos que embellecer la totalidad de sus canciones. A este respecto, se podría decir que piezas no exentas de desenfado como There Is A Wind, Until The Last o We Are dan cuentas de lo que podría haber sido pergeñado en Estados Unidos bajo las tendencias predominantes en tal país, al tiempo que otras pesarosas pero delicadas como Within Dreams, Falling From The Sun, Stand Still o Summer Fog se antojan procedidas de un sentir esencialmente islandés. En definitiva, sea dicho que A Chorus of Storytellers lo tiene todo y bajo la mayor de las expresiones en cuanto a lo cualitativo se refiere; algunos de sus tracks son capaces de invitar al baile más desembarazado sin por esto perder en refinamiento, mientras que otros se adjudican traza intimista y preciosista incitando así a la contemplación más pletórica en coloridos…
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viernes, 22 de enero de 2010

Electric President - The Violent Blue


Ya habíamos tenido la oportunidad de escuchar a Electric President, pues mediando el año pasado habíamos prestado oídos a Sleep Well, el que fuera su segundo álbum de estudio. Por entonces, la dupla yanqui había ofrecido un trabajo que, bajo una traza en apariencia pueril pero exquisita en su simplicidad, supo girar en torno a diversos devaneos engendrados por un infausto desvelo. Ahora, pasados ya unos cuantos meses desde aquél disco, Ben Cooper y Alex Kane acaban de regresar con The Violent Blue, que no es otro que su tercer esfuerzo en formato largo.
En The Violent Blue la dupla ha vuelto a introducirse en terrenos farragosos, ni más ni menos que en la misma medida en que lo hiciera en su ópera anterior, pues una vez más su música se devino de las alucinaciones deparadas por los azarosos tiempos que corren. Sin ir más lejos, baste con decir que gran parte de los tracks incluidos en el nuevo álbum son originalmente caras B resultadas de Sleep Well, y por lo mismo, los asuntos que fueran abordados en los temas de aquél una vez más vuelven a cuento. Sin embargo, tanto las piezas que ya habían sido confeccionadas como las que luego fueron trazadas en miras de ultimar el tracklist de The Violent Blue, se muestran perfectamente relacionadas entre sí e incluso coinciden en revelar a la dupla en un plan más orgánico que de ordinario, dado que si antes la improvisación acústica descollaba por sobre la presencia electrónica, ahora esto se ha vuelto tanto más evidente aún. Por lo demás, no se puede menos que decir que los de Electric President siguen inalterables en su impronta, pues si bien a priori sus canciones siguen semejando ser simples sobremanera, no por ello dejan de contagiar los ánimos con el enorme despliegue de profundidad emocional del que hacen gala…
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domingo, 10 de enero de 2010

Intima - Revolver Club (Full album)


Mediando el 2009 habíamos despachado en calidad de adelanto la pieza homónima de Revolver Club, el tercer esfuerzo en formato largo de Intima. Ahora, a distancia de unos cuantos meses de la publicación oficial del álbum de la banda argentina, desde esta Suite creemos que, salvado ya el revuelo que generó, ya es el momento de compartirlo con todos aquellos que aún no han tenido la oportunidad de prestarle oídos…
Revolver Club no sólo conquistó los sentidos de los clubbers todos, sino que además supo avivar a la prensa argentina; diversos periodistas nacionales pararon sus antenas e hicieron inverosímiles gastos de elocuencia hablando de él, exhibiendo incluso nuevas cotas en sus cansinas prosas. Y es que, registrados ya diez años en la andadura de Intima, finalmente la maquinaria periodística parece haber caído en la cuenta de que la de Carlos Solá, Sebastián Cohn y Salvador Reynoso es una de las pocas bandas nacionales que, con toda tranquilidad, podría estar desenvolviéndose en cualquier punto del globo como si tal cosa; por tanto, de tarde en tarde merece que toda la atención recaiga en ella.
Los inestimables aportes realizados por artistas ajenos a la vanguardia musical como Diego Baus, Christian Aldana, Richard Coleman, Daniel Melero o Ignacio De Lamadrid, entre otros, dieron inspiración a los chicos de Intima abriéndoles nuevas perspectivas de cara a la producción, pues esto quedó a todas luces evidenciado en el álbum. Por otra parte, huelga decir que la batuta de un Diego Vainer inédito no pasó desapercibida, tanto más cuanto que llevados de ella fue como los de Intima consiguieron pergeñar la ópera de electrónica nacional cardinal del 2009; una florida colección de doce tracks que en su itinerario tuvieron franquear todas las atmósferas requeridas por los sentidos habidos en las naturalezas más exigentes: breakbeat de espíritu rockero, drum and bass de tintes ensoñadoras, house conducente al baile y electro ácido y desenfadado, todo ello y más en un mismo álbum, una vez más a medio camino entre la artificialidad electrónica y la impronta orgánica que supone una banda. Sin dudas que, una vez descubiertas las profusas bondades de Revolver Club, no se puede destacar ni tan siquiera un solo tema en particular, ya que todos se muestran en diferentes registros, si bien, siempre bajo la traza que sólo Intima puede delinear.
Por todo lo dicho y otras razones que quedan en el tintero, no se puede apuntar otra cosa que el tercer largo de Intima fue EL DISCO argentino del 2009… Por lo demás, sólo resta esperar que estos inquietos chicos sigan firmes en lo suyo y, de un momento a otro, vuelvan a las correrías con otra obra avasallante entre manos…

PD: Para más información respecto de Revolver Club, leer la reseña que escribí para Mixside aquí.

http://www.megaupload.com/?d=BSIRYENA

martes, 29 de diciembre de 2009

Owen Pallett - Heartland


Como es sabido, de cara a la publicación de su nuevo álbum Owen Pallett había decidido abandonar su distintivo Final Fantasy, por lo que Heartland aparecería registrado bajo su propio nombre. Es claro que los del popular juego intimaron al artista a que renunciara a distinguirse a costas del nombre de su obra, de modo que el cambio no es sólo un síntoma de madurez artística, sino que de por medio hubo una gruesa demanda judicial. Con todo, desatendiendo esas minucias semánticas que rodean al nuevo trabajo de Pallett, el caso que si bien el álbum sale a la venta oficialmente el próximo 12 de enero, ya se ha filtrado en la red, de suerte que más conviene comenzar a degustarlo ya mismo.
Los doce tracks de Heartland exhiben el mismo sonido que siempre caracterizó a Pallett, es decir, una agraciada y personalísima conjunción entre pop de autor y música académica moderna de la más delicada. No obstante, en esta ocasión todo se percibe más minucioso que de ordinario, y, en consecuencia, de mejor acabado estético. Tal vez todo se deba a que este señorito ya se encuentra en una faceta artística más elevada, y en parte también, a la mano que le han echado la Czech Symphony Orchestra y su amigo Nico Muhly, otro gran artista de alineación clásica que, por su parte, se adjudica colaboraciones con artífices tales como Antony and the Johnsons, Björk y Grizzly Bear, entre otros tantos.
Heartland es un álbum temático que gira en torno a las peripecias de un peculiar personaje llamado Lewis; básicamente, el héroe de la historia decide plantarle cara al Todopoderoso. Y si bien hay muchas narrativas musicales que se nutren del tópico de excéntricos personajes que se figuran luchar contra fantasmas, la de Pallett no es especial sólo porque su estrella se enfrenta al fantasma más popular de todos los tiempos, sino porque su música evidencia belleza por los cuatro costados, aunque por otro lado, su característico histrionismo sigue latente como siempre.
La odisea de Lewis es narrada elocuentemente por el propio Pallett, quien una vez más hace todo el gasto de sus virtudes vocales, por momentos incluso sobresaliendo por sobre las delicadas construcciones sonoras dejando así más florido todo el asunto; a veces bajo un marcado halo de oscuridad y otras difundiendo notoria luminosidad, las piezas se suceden como si del pasar las hojas de un mágico cuento de hadas se tratara. No caben dudas de que el exhibir cierto atractivo homérico es algo que siempre se le dio bien a Pallett, pero en Heartland ello aparece perfectamente cohesionado, a punto tal que nadie se atrevería a saltearse ni tan siquiera un solo track. Asimismo, otro fuerte del álbum es que, como invención músico-literaria sin par, para disfrutarla no hacen falta de por medio imágenes que hagan alarde de grandes efectos especiales, pues a éstas las generan nuestros cerebros sugestionados de la enorme grandilocuencia sonora. Tal vez temas como Midnight Directives, The Great Elsewhere, Lewis Takes Off His Shirt, E Is for Estranged o Tryst With Mephistopheles sobresalgan un tanto por encima del resto, pero en cualquier caso, lo cierto es que en general no hay desperdicio alguno…
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domingo, 27 de diciembre de 2009

Nils Frahm - The Bells


Continuando con la línea de músicos de formación académica, hoy quiero que conozcan a un talento emergente al que no se le debería perder pisada de ahora en más.
Nils Frahm es un pianista alemán que se dio a conocer en 2008 tras muchos intentos fallidos por contactar a Peter Broderick, que no es otro que el encargado de la serie Solo Piano que edita el sello sueco Kning Disk. Resulta ser que Nils había intentado enviar su material musical a Peter más de una vez, pero por una u otra razón éste no recibía nada. Finalmente, ambos se encontraron en un concierto que llevara adelante Peter, y fue ahí donde trabaron relación; esa misma noche Broderick escuchó unas demos del pianista novicio y quedó prendado de su música.
La totalidad de las improvisaciones de piano de The Bells se grabaron en la iglesia berlinesa Grunewaldkirche, la cual en la actualidad se reserva cierto prestigio debido a que en otros tiempos la Berlin Radio Symphony Orchestra o la Berlin Philharmonic Orchestra la visitaban y grababan en ella piezas de Bach, Strauss, Beethoven y demás. El caso es que, bajo consejo de Peter y sugestionado también por la magnificencia del templo, Nils se dio a lo suyo e improvisó música durante poco más de cinco horas. A la postre, se recogieron en The Bells los mejores momentos habidos en el profuso material registrado, de modo que, es de entender, alguna que otra pieza ha quedado afuera. Con todo, el álbum cuenta de once fragmentos pasmosos lo infinito, que ponen a Nils Frahm en la mira de todo melómano que se precie de tal.
Quienes disfruten con los solos de piano de artistas como Yann Tiersen, Ryuichi Sakamoto, Wim Mertens y demás, tienen la obligación de dedicarle un tiempo a Nils Frahm y sus sonidos.
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jueves, 24 de diciembre de 2009

Ólafur Arnalds - Dyad 1909


Aunque Ólafur Arnalds semeje ser un artista presuntuoso –tanto más después de aquél proyecto exhibicionista que llevara a cabo bajo el título Found Songs–, lo cierto es que se lo puede permitir. Con sólo 18 años, en 2007 había dado plena muestra de su talento con su Eulogy For Evolution, y ahora, luego de liberar alguna que otra fastuosa reseña menor, acaba de regresar con ánimos de revalidar su nombradía. Dyad 1909 es el nombre que ha escogido para denominar al que es, pues, su segundo esfuerzo en formato largo.
Si bien las siete piezas que hacen a Dyad 1909 fueron compuestas para una obra de danza contemporánea, ello no debe mover a pensar que Ólafur se ha decantado por otros derroteros; por el contrario, de cara a la elaboración de su nuevo álbum el islandés siguió el mismo camino que transitara en Eulogy For Evolution, a punto tal que resolvió manipular fragmentos de temas de éste y, asimismo, reversionar otros. Musicalmente hablando, Dyad 1909 se podría abreviar como un viaje etéreo a más no dar, en el que los picos emocionales despuntan rayando los extremos con marcada exaltación; a veces con furor indómito, y otras, con arrebatadora pasión. Las sutiles melodías de piano en perfecta conjunción con las cadencias de los violines van hilando las sonoridades que delinean el trayecto, dejando entrever de vez en vez la intervención de la electrónica, la cual por fuerza y peso depara los mejores momentos, cosa que se evidencia a las claras en esos tracks de antología que son Brotsjor y Til Enda. Por lo demás, aquellos temas exentos de intervención electrónica consiguen igualmente encantar los sentidos, además de dar al álbum esos toques gráciles que sólo puede brindar el virtuosismo humano…
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Elizabeth Fraser - Moses


Luego de su tentativa frustrada de 2007, finalmente Elizabeth Fraser retornó a la palestra musical con un track dedicado a Jake Drake-Brockman, el ex teclista de Echo & The Bunnymen que, poco después de que sufriera un accidente vial, falleció el pasado 1 de septiembre. Titulado Moses, el single en cuestión fue íntegramente elaborado por Elizabeth y su compañero sentimental Damon Reece, quienes luego de ultimarlo lo terminaron publicando a principios de este mes vía Rouge Trade Records, de forma limitada hasta las novecientas copias.
La reseña cuenta de tres versiones a cuál más sugestiva. El tema original abre el single presentándose en clave trip hop exhibiendo delicadas resonancias étnicas propias de Oriente Medio, pero lo más destacable en él es, por supuesto, la voz de Elizabeth, a quien la herrumbre del tiempo parece no haberle infringido menoscabo alguno en sus cuerdas vocales. En la versión Thighpaulsandra se advierten ciertas tintes de cine, pero igualmente relucen por todo lo alto los vocales de la sueca, lo mismo que en el Spaceland Remix, adaptación en la cual el track original se deviene en orquestal, tornándose así ciertamente más orgánico aunque, por otra parte, también más etéreo y ensoñador.
Si bien a priori Moses puede parecer no ser demasiado para quienes llevan más de diez años esperando que esta náyade vuelva a prodigar sus canciones, lo cierto es que un par de escuchas y, marinos míos, ya pueden volver a extraviarse para el resto del viaje… En cualquier caso, la propia Elizabeth dejó abierta la posibilidad de que, de un momento a otro, se encuentre despachando un álbum de estudio bajo su propio nombre, por lo que no queda más que esperar dando oídos a este single…
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viernes, 9 de octubre de 2009

Kings Of Convenience - Declaration of Dependence


Si bien el tercer álbum en largo de The Whitest Boy Alive había aplacado bastante los ánimos de los admiradores de Erlend Øye, lo cierto es que todos siguieron esperando novedades de Kings Of Convenience, que no es otro que el celebrado proyecto que el noruego comparte con su compatriota Eirik Glambek Bøe… Finalmente, pasados ya cinco años desde Riot on an Empty Street, la dupla acaba de regresar con su tercer larga duración, el mismísimo Declaration of Dependence.
Erlend Øye supo aprovechar el nuevo álbum para plasmar su punto de vista respecto de las significaciones que se le pueden dar a la palabra dependencia, dejando en claro que, después de todo, no puede ser tan malo el depender de alguien, tanto más cuanto últimamente percibió su capacidad creativa ligada estrechamente a la de su compañero de equipo, lo cual avivó la llama artística de la dupla… De este modo, es claro que a través de Declaration of Dependence se sigue dejando oír el indie pop tan característico del dúo, ya que su esqueleto es la voz de Erlend, la cual se ha vuelto a posar sobre las dulces melodías que él y Erik roban a las guitarras, siempre con la adición de algún que otro pequeño y sutil arreglo orquestal… Por otra parte, al igual que sucedió con el álbum de The Whitest Boy Alive, el de Kings Of Convenience también tuvo algo de su inspiración en Méjico, por lo que rezuma calidez y desenfado por los cuatros costados, algo que siempre fue impronta propia de la dupla... Por lo demás, sobra decir que a Declaration of Dependence no hay nada que objetarle, pues su maravilloso sonido es todo lo que los seguidores de Kings Of Convenience esperaban, de modo que el binomio lo ha logrado de nuevo…
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domingo, 13 de septiembre de 2009

Wet Cookies - Soul Protection


Wet Cookies es un colectivo vienés que se formó en el año 2006 bajo la dirección de los productores Axel Hirn y Björn Klein, en principio, como un pequeño grupo de músicos unidos por el amor que profesaban a la música negra y electrónica. No a mucho de los inicios del proyecto comenzaron a allegarse más músicos al grupo, de modo que al día de hoy, se puede decir que Wet Cookies es la conjunción de casi una veintena de artistas, todos ellos diestros en fusionar los géneros musicales negroides obteniendo por todo resultado un sonido totalmente personal, cuya traza es fácilmente reconocible. Su álbum debut, titulado Earthling, llegó en el 2007, y dos años más tarde, en el pasado mes de agoto, Wet Cookies presentó su segundo larga duración: Soul Protection.
A diferencia de su primer álbum en largo, la nueva obra de Wet Cookies abraza con mayor pasión el soul, aunque sin desestimar el funky, el jazz ni el dub que tan bien habían sido ahondados y conjugados en Earthling. Una vez más el predominio de lo orgánico es patente, dejando de este modo a la intervención de la electrónica como mero acompañamiento, a punto tal, que apenas si deja entrever su presencia. Las performances de vocalistas de primer nivel tales como Hubert Tubbs, Ola Egbowon, Ken Boothe, Abisara, Rufina Frontin y Betty Semper, han enriquecido sobremanera las trece piezas de Soul Protection, aportando las dosis de energía justas a cada una. El groove conducente al baile descuella en temas como I got reasons, 1,4,3, When I fall in love, Something's changing (en sus dos versiones), Inspired y Word up (un clásico de los ochenta), mientras que el sosiego y la delicadeza sobresalen en Is it really possible, Will you be good, Unwind (en sus dos versiones) y Personal stereo (original de Flunk), de tal suerte que el viaje ofrecido por Soul Protection se vuelve reconfortante a varios niveles. Sin dudas, se trata de una propuesta plenamente sugerente que los amantes de la música negra no pueden desatender…
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miércoles, 2 de septiembre de 2009

Ross Couch - Night and day


Ya han pasado unos cuantos días sin que esta Suite depare primicias, de modo que finalmente decidimos regresar, en este caso, con un poco de deep house preciosista, del que hacía mucho tiempo que no se escuchaba por estos lares...
Ross Couch es un dj y productor escosés que venía amenazando con lanzar su álbum debut desde principios de este siglo, cosa que ha terminado por prorrogar innumerables veces por una u otra razón. Finalmente, por cuenta de su propio sello, Body Rhythm, el pasado mes de agosto estuvo liberando su tan esperado larga duración, que no es otro que Night and day.
La obra prima de este escosés contiene un total de doce piezas que se desplazan al son de un sonido deep house delicado en grado sumo, de una fuerte carga de soul, jazz y funk. Acaso piezas como Lost Without You, People Of The Night, Use Your Loaf o Spaced Out, se podrían destacar por sobre el resto, pero el caso es que, al fin y al cabo, haciendo un balance general al final de la escucha caemos en la cuenta de que todas brillan por igual, puesto que de los visos melódicos, la traza soulful y la honda calidez, no escapa ninguna... Otro de sus puntos fuertes es que, al contrario de la mayoría de los álbumes de la misma índole, entre sus temas no se cuentan introducciones ni interludios de ninguna naturaleza, sino que todos abordan de lleno el 4x4 sin bajar el bpm en ningún momento, además decir que todos fueron confeccionados de forma especial para el álbum, de modo que no es posible encontrar fragmentos liberados anteriormente. Por tanto, se puede apreciar Night and day como un trabajo totalmente parejo, en el que, por supuesto, no se percibe desperdicio alguno...
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lunes, 24 de agosto de 2009

Bent - Best Of


Luego de un buen tiempo sin ofrecer novedades, recientemente la dupla Bent acaba de regresar con una suerte de antología, la cual recopila los mejores tracks aparecidos en sus cuatro álbumes de estudio. Y ya que un compilado de estas características puede no despertar el interés que debería, entra en razón decir que no sólo contiene las joyas clásicas del dúo, sino que además suma siete tracks enteramente frescos.
En vistas de que Bent se encontraba cumpliendo su primera década de vida, Simon Mills y Nail Tolliday decidieron celebrar el acontecimiento con su Best Of, al cual además colgaron en su myspace para su descarga gratuita. Pero puesto que de una celebración se trataba, el dúo no podía dejar de presentar material nuevo, de suerte que resolvió hacer doble el compilado a modo de incluir sus temas más representativos y manufacturas totalmente recientes. Al tiempo que en el CD 1 es posible redescubrir piezas magníficas como Swollen, Magic Love, As You Fall, I Can’t Believe It’s Over, Always y tantas más, en el CD 2 encontramos una revisión de K.I.S.S.E.S. y siete exquisitas pistas a estrenar. No Perrier!, Terry, Exercise 6, Far Behind, Star Of Loneliness, Harlequin Bitch y Bone Idol, no son más que los títulos que han elegido los integrantes de Bent para decirnos que, para alegría de todos, siguen por los mismos derroteros que abordaran corriendo el año 1999. De este modo, Best Of constituye, al fin y al cabo, una novedad para los seguidores de Bent, de tal suerte que hasta incluso da cuenta de lo que viene maquinando, es decir, su quinto álbum de estudio...
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sábado, 15 de agosto de 2009

Hope Sandoval & The Warm Inventions - Through The Devil Softly


A finales del año pasado les había servido el álbum Bavarian Fruit Bread de Hope Sandoval & The Warm Inventions, dando plenamente por sentado que el disco era imprescindible puesto que la dupla había desaparecido por completo. No obstante, tengo el indecible placer de decir que entonces había incurrido en un craso desacierto, ya que recientemente se acaba de filtrar en la red Through The Devil Softly, lo nuevo del dúo conformado por Hope Sandoval y Colm O’Ciosoig.
Al igual que lo hicieran en ese compendio sobrado de sutileza y ternura que fue Bavarian Fruit Bread, a distancia de ocho años estos artistas han vuelto a conjugar sus talentos con el solo fin de hilvanar nuevas canciones pletóricas de belleza y dulzura. Through The Devil Softly suma un total de once temas delicados lo indecible, en los que Hope vuelve a cantar como los mismísimos ángeles, y Colm dispone nuevas amalgamas acústicas, sin lugar a dudas que de ensueño. Y el mayor acierto en este álbum es que, muy al contrario de lo que solemos esperar de los trabajos de otros artistas, no hay cambio, ni evolución ni nada que se le parezca, sino que sólo encontramos nuevas canciones... Tal vez sea posible advertir mayor presencia del jazz en algunos temas, lo que, en cualquier caso, es del todo bienvenido… Por lo demás, la propuesta sigue siendo música folk preciosista de marcados aires poperos…
La cuestión se inicia con Blanchard, un fragmento deliberadamente fino que al punto logra retrotraernos a Bavarian Fruit Bread, de modo que ya no se puede dejar de poner cuidado en el álbum ni por un solo segundo... Wild Roses se abre con unas delicadas melodías de guitarra que a poco se opacan con la dulce voz de Hope, y cuando menos lo esperamos, el tema se embellece por todo lo alto cuando se dejan oír unas sutiles intervenciones de la armónica, instrumento que ha engalanado gran parte de las manufacturas de Hope Sandoval & The Warm Inventions y en el nuevo álbum hace otro tanto. El enigmático For The Rest Of Your Life se arrastra al ritmo que delinean las escobillas, y en Lady Jessica And Sam la cantante nos hunde en una melancolía totalmente placentera, lo mismo que en Sets The Blaze, en el cual todo se vuelve más profundo gracias a unas orquestaciones sumamente apesadumbradas… Mientras que en Thinking Like That los violines siguen brillando pero sobre una estructura netamente jazzera, There's A Willow se vuelve una pieza casi del todo atmosférica e infaliblemente dulce. A poco llega el soft rock por cuenta de Trouble, pero de mano de las tres últimas piezas, Fall Aside, Blue Bird y Satellite, nos volvemos a sumergir en el maravilloso mundo hopeano, un dominio onírico anegado de melancolía y ternura...
Dado que Through The Devil Softly no se editará de manera oficial sino hasta septiembre, les recomiendo que no tarden en descargarlo, pues el link no va a tardar demasiado en caerse.
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martes, 11 de agosto de 2009

Jónsi & Alex – Riceboy Sleeps


Riceboy Sleeps es el álbum primero del proyecto que conforman Jón Þór Birgisson, guitarrista y voz principal de Sigur Rós, y Alex Somers, su compañero afectivo además miembro de la agrupación Parachutes. Su emprendimiento había nacido tiempo atrás, en principio, con ánimos de abordar sólo las artes visuales, pero no a mucho decidieron encarar la producción musical, cosa que hicieron consiguiendo incluir su tema Happiness en el excelente compendio doble Dark was the night, donde se exhibió junto a producciones de eminentes artistas como Andrew Bird, Stuart Murdoch, Anthony Hegarty y demás. De este modo, la dupla continuó trabajando y finalmente, el pasado mes de julio, tuvo listo su álbum debut, el cual se publicó vía Parlophone.
El larga duración cuenta con nueve tracks netamente instrumentales –a este respecto los compañeros amorosos contaron con el soporte de Amiina, el cuarteto de cuerdas oficial de Sigur Rós–, ambientales y la mar de preciosistas, que se resultaron de un depurado tratamiento sonoro con ordenadores solares, lo que proporcionó a todos los temas un inequívoco aire orgánico que se respira a cada paso... La cuestión se inicia con Happiness, un viaje ambiental no exento de melancolía que incluso parece ensombrecer a la propia “felicidad”, aunque bien apreciado deja entrever cierta placidez que, en efecto, raya con la felicidad, o cuanto menos con una pequeña felicidad. Atlas Song continúa de camino, en este caso, despuntando como si del sol se tratara, acaso brillando con su ingenuidad y la voz de Jónsi, quien no canta en absoluto, sino que sus murmullos se confunden con los del coro Kópavogsdætur, cosa que se repite a lo largo y ancho de todo el álbum. Indian Summer se antoja nostálgico pero bello lo indecible, y Stokkseyri se inicia con unas melodías de piano de una fineza en desuso, que a poco tardar desaparecen con la entrada de los colchones de cuerdas y los ambientes sobrecogedores que proporcionan los pads, cristianizándose en forma de una pieza onírica a más no dar. Boy 1904, All the Big Trees y Danell in the Sea, comparten la intensa carga tanto religiosa como emocional, y si bien Howl no difiere mucho en este sentido, ostenta, por su parte, unos sonidos étnicos realmente embriagadores… En último lugar se deja oír Sleeping Giant, tal vez el corte más profundo, insondable y apagado de todo el álbum, seguramente capaz de dormir incluso a un gigante, tal y como indica su nombre...
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lunes, 20 de julio de 2009

Es - Kesämaan Lapset


Es es el proyecto en solitario del finlandés Sami Sanpakkila, quien no es sólo músico, sino también dueño de su propio sello, Fonal Records, además de un acreditado cineasta. Kesämaan Lapset es su quinto larga duración, recientemente aparecido luego de Sateenkaarisuudelma, álbum doble publicado en 2005 que le valiera diversos reconocimientos a nivel internacional.
En su nuevo trabajo Es ha reunido cinco pistas que, pese a ser tan pocas, suman un total de 45 minutos. Como artista finlandés, es claro que en Kesämaan Lapset el espíritu nórdico descuella, recordándonos, en todo momento, a esa música tan exquisita que suele prodigar Islandia. Esto lo notamos apenas arrancar el álbum, pues Ennen oli huonommin es un segmento onírico de poco más de cuatro minutos, en el que la psicodelia despunta como hilo conductor, confiriendo fascinación por los cuatro costados. En Kesä ja hymyilevät huulet prevalece la experimentación más acérrima, y Säteet sun sielusta es una delicada pieza anegada en belleza y melancolía nórdica, once minutos que van in crescendo, de la tristeza más sobrecogedora a la felicidad más incauta. Kesämaan lapset es un dechado de ingenuidad y una gran muestra de hasta dónde se puede llegar por los derroteros de la experimentación, pues sobrepasando por poco los veintiún minutos, el tema parece estar compuesto de varios segmentos sonoros a cuál más sutil y agraciado... El cierre de mano de Haamut sun sydämestä es sencillamente de otro planeta; su intensa carga emocional, sus resonancias kosmische y unos corales exquisitos embrollados en un todo delicado lo indecible, nos hacen volver a él una y otra vez…
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viernes, 3 de julio de 2009

Lynx and Kemo - The Raw Truth


Lynx and Kemo es el incipiente proyecto del productor británico Lynx y el MC alemán Kemo, quienes actualmente tienen su base de operaciones en Inglaterra. Artistas unidos debido a sus afinidades ideológicas y musicales, comenzaron a despachar sus primeras producciones el año pasado, y este 2009, más exactamente el primero de junio que se nos acaba de pasar, liberaron de mano de SoulR su álbum debut, al cual decidieron titular, de manera poco más que curiosa, The Raw Truth.
Según indica el título del álbum, es claro que el dúo no sólo se propuso descubrirnos su música, sino también su ideología. Estos hombres se niegan a ser cómplices de “un mundo de mentiras y superficialidad”, y es por esto mismo que se autodefinen como unos rebeldes. A esto lo notamos sobre todo en Global Enemies, un track netamente oscuro en el que Kemo aprovecha para despotricar contra Dios y medio mundo, cosa que se repite en alguna que otra pista. Sin embargo, lo más importante es la música que han trazado para cantar sus verdades, pues, sin dudas, a este respecto han sabido encontrar el sonido perfecto.
Estos artistas lograron conjugar a la perfección sonoridades de la década de los noventas con otras totalmente actuales. Si bien el ritmo que predomina corresponde al de un dum and bass totalmente oscuro, éste se ve enriquecido sobremanera con toques hip hop, dupstep y pequeñas dosis de soul y funky, resultándose de esta manera en una infraestructura sonora compuesta de quince pistas a cuál más distinguida. La guitarra funky que logra resonar de fondo en medio de la sordidez mística de Hotriders, el suave soulful de The Real Thing, el apagado dub al más puro estilo Massive Attack de Raw Truth, o el retorno a la vieja escuela en Dangerous, son algunas de las peculiaridades que se ganan nuestra atención durante el primer tramo del disco. Luego nos deleitamos con otro pequeño fragmento dub titulado Broken Glass, disfrutamos de más oscuridad y más soulful de mano de All You Own y la experimentación servida en bandeja de plata con Semitones nos depara sólo parabienes, de modo que mediando The Raw Truth aún estamos totalmente expectantes. El resto se despliega por sí solo, repitiendo algunas fórmulas e incluso doblando la apuesta, consiguiendo así completar un cuadro general a todas luces sugerente, que sin dudas se ve exaltado por las diversas colaboraciones de vocalistas como Bango Collective, Dennis Jones, Kate Whitmarsh, Mika Doo, Malibu Rhodes, Spoonface, Alix Perez, Master X, Simon Wiggins y tantos más que, sin embargo, no logran opacar al propio Kemo. The Raw Truth es una propuesta sin dudas reveladora para el panorama drum and bass, y siendo que esta escena no ofrece grandes ejemplares habitualmente, no se puede desantender…
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jueves, 2 de julio de 2009

Hildur Gudnadottir - Without Sinking


No es que tenga nada en contra de ustedes, visitantes asiduos de esta Suite, pero asimismo, una vez más, les vuelvo a traer una propuesta velada por la melancolía, en este caso, por la que distingue a las tierras islandesas.
Tal vez ya conocían a la violonchelista islandesa Hildur Guðnadóttir mediante su primer álbum aparecido en 2006 con el título Mount A, al cual firmó con el alias Lost in Hildurness, o en cualquier caso, puede que hayan descubierto las cadencias de su chelo en producciones de Ben Frost, Jóhann Jóhannsson, Animal Collective, Throbbing Gristle, Pan Sonic y, recientemente, en el nuevo álbum de Múm. Si no la registran de ningún lado, les cuento que el reciente Without Sinking es su segundo larga duración, si bien, el primero aparecido bajo su propio nombre.
Valiéndose de su chelo y algunos arreglos aportados por Jóhann Jóhannsson y Guðni Franzson, ya de órgano, harpa, clarinete, cítara o grabaciones de campo, Hildur logra trazar ambientes desgarradores, con los que no hace más que describir escenas ominosas sin dar tregua en ningún momento. El descenso en este abismo insondable comienza, curiosamente, con un doloroso y oscuro fragmento titulado Elevation, el cual es seguido por el dramático pero conmovedor Overcast, sin dudas una pieza de antología. La declinación se pronuncia un tanto de mano de Erupting Light, una pista que parece presagiar un funesto desenlace, impresión que se desvanece por completo con el sosiego de Circular, algo así como el ojo de la tormenta. Mientras que Ascent parece delinear un vislumbre de ilusión en medio del despotismo de la tristeza, Opaque se muestra totalmente altisonante y sombrío, exhibiendo sus inequívocos tintes teatrales por los cuatro costados. Aether es un fragmento que se mantiene absorto en su belleza durante poco más de cinco minutos, cosa que se repite en el escurridizo Whiten. La anteúltima pieza, Into Warmer Air, es, como indica su nombre, tal vez una de las más cálidas de este recorrido cuesta abajo, y seguramente nos prepara para el final, que llega por mano de Unveiled y su tranquilidad inusitada, inusitada al menos teniendo en cuenta ese cúmulo de emociones apagadas que la precedió. Without Sinking es un disco propio para dejarnos caer en los dominios de la tristeza aunque sólo sea por un momento, de modo que, si es que quieren, pueden aceptar mi consejo y prestar oídos a esta maravilla.
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Chris Garneau - El Radio


Luego del éxito obtenido en 2007 de mano de Music For Tourists, este siete de julio pasado el cantante y compositor norteamericano Chris Garneau liberó su segundo álbum en largo, el cual se titula El Radio. En este caso convocó a los miembros de su banda y juntos viajaron en furgoneta hasta New Hampshire, donde un modesto estudio estaba esperándolos para que emprendieran la grabación de El Radio. A la postre, el sello norteamericano Absolutely Kosher, al cual Chris llegara en 2006 llevado de una recomendación de uno de los miembros de Xiu Xiu, se ha hecho cargo, una vez más, de la publicación de su delicado material.
Siendo que la voz de Chris no es, justamente, la más apropiada para su música –muy por el estilo al sonido que podemos escuchar de mano de Patrick Watson, Antony and the Johnsons o Final Fantasy–, igualmente se las ha sabido arreglar para contrarrestar esa falta, principalmente con una lírica excelente, su virtuosismo al piano y los excelentes arreglos de cuerdas que añaden sus compañeros de agrupación, sin dudas unos instrumentistas excelentes. Las trece nuevas canciones son viva prueba de lo que digo, y no sólo eso, sino que redoblan claramente la apuesta, tanto en profundidad emocional como en delicadeza sonora.
Tal parece que este artista sigue sintiéndose seguro sumergido en lo más profundo de su universo anegado de melancolía y belleza, de modo que decidió descubrírnoslo por segunda vez. Bitemático por antonomasia, ha vuelto a expresar sus postulados sobre la tristeza y la bondad que ésta atesora en su seno, cosa que no siempre queda a la vista de todos. Tan sólo al comienzo conseguimos observar cómo las cuerdas angelicales inundan por completo a The Leaving Song, al tiempo que Chris describe una escena triste pero poética, en la que bosqueja un cuadro fatalista a la vez que hermoso. La gracia de toque barroco es aportada por Dirty Night Clowns, mientras que Raw and Awake nos sumerge en el folk más ensoñador que este artista es capaz de urdir. En Hands on the Radio se deja ver añorando de corazón a Méjico sobre bellas notas de piano, y poco más tarde traza melancólicamente su ideal americano en Home Town Girls. Y así siguen sucediéndose las piezas, a cuál más hermosa y suave, como si de un concurso de belleza se tratara. El Radio es, en resumidas cuentas, una propuesta que ha superado a su antecesor, situando a Chris en boca de todos aquellos que, en sus virtudes intrínsecas, tienen la fibra emocional necesaria para apreciar el refinamiento y la exquisitez de la pasión más desmesurada.
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viernes, 26 de junio de 2009

Cortney Tidwell - Boys


Luego de Don’t Let Stars Keep Us Tangled Up en el 2006, a principios de este mes de junio llegó Boys, segundo álbum en largo de Cortney Tidwell, una artista norteamericana que se había revelado en el año 2005 obteniendo muy buenas críticas tanto en su país, como así también en el Reino Unido. De esta manera, Cortney no tardó en convertirse en una de las voces pop revelación de Estados Unidos, de modo que ha regresado con su segundo trabajo con ánimos de revalidar su estimación.
Boys suma un total de once maravillosas canciones con las que la artista nos vuelve a invitar a dejarnos llevar por lo que se podría abreviar como un viaje cargado de múltiples emociones. Nada más arrancar el nuevo disco nos encontramos con la melancólica Solid state, una delicada pieza pop-folk que parece cantada por Beth Gibbons y Björk al mismo tiempo. El segundo tema, Watusii, es, con toda probabilidad, uno de los fragmentos más electrónicos de la carrera de Cortney, mientras que Son and moon es, en cambio, una de las piezas que más se acerca a lo que es posible escuchar por mano de la islandesa Björk, tanto por lo musical como por la parte vocal. Being crosby, el cuarto tema, nos sumerge en un folk totalmente espesado por unas bellas guitarras que son acompañadas por unos violines no menos encantadores; Oslo es sencillamente una delicadeza que parece divagar hechiceramente en un limbo perdido en algún punto entre el cielo y la tierra, y tanto So we sing como Palace, nos muestran de forma maravillosa la faceta más shoegazing de la norteamericana. Luego tenemos la magia celestial de Bad news y Oh, China, las cuales poco después dan paso, una vez más, al recargado shoegazing que en esta ocasión disfrutamos de la mano de 17 horses, tema que anticipa el final épico que corre por cuenta de Oh, suicide, una de las tantas maravillas que atesora el segundo álbum de Cortney Tidwell... En suma, si es que la artista en verdad intentó reafirmar su talento con Boys, es del todo claro que lo ha logrado sobradamente y merece, sin dudas, que le tiremos todas las flores.
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martes, 23 de junio de 2009

Múm - Sing Along to Songs You Don’t Know


Los chicos de Múm, Örvar Þóreyjarson Smárason y Gunnar Örn Tynes, han vuelto con su quinto álbum de estudio, el cual, esta vez, fue grabado con la añadidura de los islandeses Sigurlaug Gísladóttir (voces y ukelele), Hildur Guðnadóttir (voz y violonchelo), Eiríkur Orri Ólafsson (piano, trompeta, teclados y arreglos de cuerda), Róbert Reynisson (guitarras y ukelele) y el finlandés Samuli Kosminen (percusiones).
Según anunció Morr Music, puesto que Islandia se ve afectada por una enorme crisis político social desde el año 2008, es perfectamente comprensible que la tristeza que siempre ha impregnado todas las producciones de Múm se vea duplicada en Sing Along To Songs You Don’t Know, cosa que, después de todo, no nos debe sorprender en lo más mínimo.
La suma de los cinco multiinstrumentistas ha dotado de nuevos bríos a la música de Múm, a punto tal, que en el nuevo álbum notamos a la agrupación islandesa mucho más orgánica que de ordinario, alejándose por un momento de la experimentación para mostrarse bastante más cercana al folk acústico. La apertura de mano de If I Were A Fish ya nos indica, desde el vamos, los derroteros que tomarán los siguientes tracks, pues no tardamos en notar cómo los sonidos glitcheanos quedan un tanto relegados a un segundo plano para permitir que toda la atención recaiga en las tímidas guitarras, los magníficos violines, las ingenuas melodías difundidas por lo distintos teclados y la dulce voz de Sigurlaug, quien nos ayuda a olvidar aunque tan sólo sea por un momento a las gemelas Valtýsdóttir. A River Don't Stop To Breathe con su melancolía y su ritmo bossa nova, la pesadumbre contagiosa de Show Me y de Blow Your Nose, o el descenso insondable evidenciado en Last Shapes Of Never, Illuminated y Ladies Of The New Century, son algunos de los excelsos picos melancólicos de Sing Along To Songs You Don’t Know. Sin embargo, no todo es triste en el nuevo trabajo de Múm, puesto que también podemos dar con temas cándidos muy similares a ciertas producciones de Sigur Rós, como por ejemplo Sing Along, Prophecies & Reversed Memories, The Smell Of Today Is Sweet Like Breastmilk In The Wind y Hullaballabalú. En resumidas cuentas, el nuevo trabajo de los islandeses es, como siempre, un dechado de exquisitez, que aunque pueda mostrarse más orgánico que nunca, no por esto se aleja de su impronta distintiva.
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martes, 9 de junio de 2009

The Wooden Birds - Magnolia


The Wooden Birds es un proyecto encabezado por el norteamericano Andrew Kenny, quien fuera integrante de The American Analog Set, una banda de rock estadounidense que venía en activo desde 1994. De entre todos los emprendimientos en los que ha participado Andrew, puede que The Wooden Birds sea el más revelador, pues su álbum debut, Magnolia, no tardó en dar que hablar no sólo en Estados Unidos, donde se publico vía Barsuk Records, sino también en toda Europa, en la cual se distribuyó nada más ni nada menos que por cuenta de Morr Music. Es claro que no es una empresa unipersonal, sino una agrupación que se completa con Leslie Sisson, Chris Michaels, Sean Haskins y Jody Suarez.
Magnolia almacena doce pequeñas piezas en clave folk, que si bien son de una brevedad en algunos casos excesiva (sólo una alcanza los cuatro minutos), pueden ser tan sutiles y frágiles como agraciadas y pegadizas. Con vocales de Leslie, el tema apertura llamado False Alarm nos atrapa de buenas a primeras con su innegable desenfado y sus estribillos que no podemos dejar de corear una y otra vez, algo muy similar a lo que ocurre con la segunda pista, The Other One, la cual es interpretada, esta vez, por Andrew. A continuación siguen sucediéndose las piezas, intercalando vocales entre los dos cantantes principales, a veces con alegría ingenua, y otras, con cierta melancolía no exenta de naturalidad. Sin ser una propuesta pretenciosa, Magnolia gana puntos tan sólo por su simplicidad, pues la agrupación ni siquiera tuvo que tomarse el trabajo de hilvanar piezas suntuosas e interminables, sino que para causar impacto sólo le bastó dejarse llevar por la pureza evidenciada en su espontaneidad. El álbum debut de The Wooden Birds es, en definitiva, una propuesta indie que parece haber sido hecha justo a la medida de Morr Music.
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jueves, 4 de junio de 2009

Klaus & Kinski x 2

Klaus & Kinski es una agrupación indie española que viene dando fe de su existencia desde el año 2006, tiempo en el cual había empezado a manifestarse audazmente en diversos concursos y festivales como Proyecto Demo, Lemon Pop o Contempopránea. El proyecto se inició de manera fortuita un año antes de su desenvolvimiento propiamente como banda, ya que, según apuntan sus integrantes en su myspace, la cuestión comenzó cuando Alejandro Martínez (actual líder) pidió a Marina Gómez que cantara algunas canciones de The Beatles para él, con el solo fin de estrenar el equipamiento de su estudio casero. A las reinterpretaciones siguieron temas propios y ya luego no se pudieron detener, de modo que sólo restó completar la banda con el acoplamiento de Paco Martínez (bajo), Antonio Viwe (teclados, guitarra acústica) y Daniel Martínez (guitarra).
Habiendo obtenido éxito en cuanto concurso se presentaba, finalmente el año pasado consiguió incorporarse a las filas del sello español Jabalina, y éste fue el encargado de publicar Tu hoguera está ardiendo, álbum debut de Klaus & Kinski. En su primer trabajo la agrupación recopiló muchos de los temas que venía interpretando desde años atrás en los festivales, y asimismo, sumó algunos inéditos. Puesto que ya gozaba de antemano con el visto bueno de la crítica, ésta no pudo menos que celebrar la publicación del disco, remarcando, por sobre todas las cosas, el irrefutable eclecticismo que se dejaba ver en él. Tu hoguera está ardiendo exhibió desde canciones en plan indie pop o electro pop hasta otras en clave folk-country, shoegaze e incluso bolero, en las que podía primar la alegría más radiante lo mismo que la oscuridad de la tristeza. Sin dudas la incertidumbre sobreentendida en el álbum, la vacilación entre pista y pista y el pletórico contenido de las letras captó, desde el principio, la atención de mucha gente, la cual se vio seducida por la desenvoltura de Klaus & Kinski a la hora de recorrer diferentes dominios musicales con suma pericia. Las catorce pistas del álbum debut lograron recabar un buen número de seguidores, los cuales aumentaron conforme la agrupación siguió adelante con sus presentaciones en vivo, por un lado, y, por otro, con la reciente liberación de un mini-cd.
Por qué no me das tu dinero es el nuevo EP de Klaus & Kinski, y se compone de cinco pistas enteramente propias que vuelven a arrastrarnos hacia los terrenos de su eclecticismo. Una vez más, nos topamos con su pop guitarrero nada más abrir el EP, aunque, en este caso, se hace ineludible recalcar que el tema apertura, Nunca estás a la altura, es, sin lugar a dudas, excelente. La segunda pista, que es la que da nombre a la reseña, también tiene lo suyo, tanto más cuanto que, tan sólo en lo que toca al bajo y a las guitarras del inicio, me ha parecido una versión acelerada de Digital de Joy Division. Te vas a enterar es un cálido bolero cuya línea de bajo recuerda justamente a Bolero de Ravel, aunque cuenta con la adición de la indecible dulzura de la voz de Marina, quien fue y vuelve a ser la mayor protagonista de Klaus & Kinski. La cuarta pieza, Shell for the morning, es otra muestra de su indie pop desenfadado, mientras que la última, El mejor idilio, cierra la reseña con las suaves cadencias folk que se ajustan maravillosamente a las lamentaciones de la cantante estrella. Puede que para muchos Por qué no me das tu dinero no sea más que otra exhibición no muy reveladora de la versatilidad de la agrupación, pero de fijo que para otros constituirá un progreso, algo así como el pequeño salto comprendido de un escalón a otro en esa gran escalera que supone ser la carrera artística de Klaus & Kinski.

Tu hoguera está ardiendo (álbum-2008)


Por qué no me das tu dinero (EP-2009)


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martes, 2 de junio de 2009

Windmill - Epcot Starfields


Matthew Thomas Dillon es un excéntrico artista inglés que si dio a conocer en el año 2006 bajo el curioso alias Windmill. Si bien sus primeras tentativas en plan indie no tuvieron demasiado alcance, su debut llegado un año más tarde, por el contrario, le valió un ascenso artístico descomunal. Melodic Records fue uno de los primeros sellos en apostar por Puddle City Racing Lights, pero no a mucho se sumaron cuantiosas firmas que se encargaron de propagar la ópera prima de este artista por España, Japón, Alemania, Estados Unidos y Canadá. El mayor impacto lo causó, sin dudas, en América del Norte, donde, según se dice, irrumpió con la misma fuerza con que anteriormente lo habían hecho artistas como Arcade Fire, Mercury Rev, Grandaddy o Flaming Lips.
El éxito de Windmill se debe, en principio, a su gran apertura de cara al fantástico mundo de las ideas, es decir, el del pensamiento mismo. Pero su infinita imaginación se ve asistida, obviamente, por su enorme maestría en lo tocante a la composición, y sólo después de unificar estas dos grandes virtudes, el artista logra desembarazarse de su preñez. Siendo así, para su segundo trabajo tuvo que obrar de la misma manera en que lo había hecho en Puddle City Racing Lights, y presentando otra vez su exquisito indie pop, ha vuelto con ánimos de superarse a sí mismo.
La confección de Epcot Starfields le valió a nuestro inglés un año de encierro voluntario en su hogar. Sólo después de haber obtenido el hilo conductor de su álbum, Windmill decidió sumar en calidad de colaboradores a Sara Rees (violonchelo), Tommy Heap (bajo) y Helen Page (vocalista), quienes dieron el último toque al material que luego recibió su edición final en los estudios Airtight de Manchester. La segunda obra de este artista gira en torno a ciertos recuerdos que, en medio de su soledad, lo embargaron por completo. La remembranza cardinal es aquella que da nombre al álbum, es decir, un recorrido por el parque Epcot (Disney) realizado en su más tierna infancia. Es de entender que el repaso de aquél viaje lo movió a pensar en que aquella época, en la cual no entraban en juego los malos recuerdos ni las responsabilidades de ningún tipo, fue, con toda probabilidad, la más feliz de su vida. No obstante, al contrastar los años de su niñez con los de su madurez y sumar a esto cierta visión universalista del ser humano, Windmill se ha envuelto, de forma irrevocable, en un sentimiento acentuadamente fatalista. Comienza recordando el paseo por Epcot; después rememora una excursión por el centro espacial Kennedy; a poco no puede evitar sacar a colocación al gran Carl Sagan, y enredando sus devaneos existencialistas con el visionado de la película Tron (Walt Disney-1982), en último lugar resuelve embarcarnos a todos en una nave espacial que por todo fin tiene el de librarnos de ese sufrimiento llamado vida… Es bien claro que todo esto suena pesimista, pero, por otra parte, no es más que la contrapartida de “la nueva esperanza” que había tomado la palabra en su primer álbum. Windmill ha forjado una obra que no sólo actúa como música, sino que también funciona como ejercicio filosófico; una obra bella por su tristeza y categórica por su fuerza...
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